¿Qué enfermedades transmiten las palomas?

Aunque las palomas puedan parecer unos animales inofensivos y uno de los hábitos más extendidos sea darles de comer, también causan repulsión a muchas personas debido al gran número de enfermedades que pueden llegar a contagiar.

Enfermedades que transmiten las palomas

Al igual que otros animales que viven en la calle, las palomas se alimentan de cosas que resultan poco saludables y que higiénicamente dejan mucho que desear. Así, las enfermedades que pueden transmitir se producen, en la mayoría de las ocasiones, por un contacto directo con sus excrementos o con la propia paloma. Además, también hay que tomar las precauciones necesarias para no contagiarse con sus virus y bacterias que provocan alergias y, sobre todo, trastornos respiratorios.

Según los expertos, casi el 30% de las palomas que merodean por las ciudades son portadoras de ciertas enfermedades. El hecho de que se alimenten de basura y otras sustancias insalubres es el motivo por el que estos animales pueden llegar a estar infectados por más de 50 tipos de parásitos como por ejemplo pulgas, garrapatas, chinches, moscas, piojos, ácaros, etc…Al igual que la ingente cantidad de parásitos que pueden portar las palomas, éstas también pueden causar más de 40 enfermedades.

Enfermedades más comunes que transmiten las palomas

  • Salmonelosis: fiebre, diarrea, vómitos, dolor abdominal.
  • Clamidiosis: neumonía, dolencias digestivas.
  • Tuberculosis aviar: dolor de garganta, tos, fiebre, dolores musculares, dolor abdominal, náuseas, neumonía, dificultad para respirar.
  • Toxoplasmosis: inflamación de los ganglios linfáticos, fiebre, dolor de cabeza y de garganta, dolor muscular.
  • Alveolitis alérgica: tos, fiebre y dificultad para respirar.
  • Criptococosis: estornudos con sangre, tos, fiebre y malestar general.
  • Histoplasmosis: escalofríos, dolor de pecho y tos.
  • Colibacilosis: diarrea, fiebre y hemorragias en la piel.
  • Encefalitis de San Luis: cefalea, fiebre, somnolencia y parálisis.
  • Neumoencefalitis: conjuntivitis y congestión nasal.
  • Alveolitis alérgica: fiebre, mialgias, cefalea, malestar general.
  • Fiebre paratifoidea: fiebre elevada y constante, dolor abdominal y de cabeza, pérdida de apetito, debilidad física.
  • Aspergilosis: tos, fiebre, malestar general, pérdida de peso.

Viendo lo peligrosas que pueden resultar las palomas para la salud humana, es recomendable acercarse lo menos posible a ellas. Además, cuando anidan en viviendas también pueden ocasionar multitud de problemas, como suciedad o corrosión de la estructura. Para evitar que los daños tengan consecuencias graves, es necesario que el personal especializado en control de aves ponga en marcha la solución más eficaz en función de la instalación de que se trate y del nivel de infestación.

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