5 aspectos básicos sobre el control de plagas

La rutina diaria de una familia o de un negocio se puede ver perturbada rápidamente por la presencia de plagas. Los insectos y algunas especies tienen la poderosa capacidad de llegar sin que apenas nos demos cuenta y acomodarse en los espacios más insospechados donde encuentran todo lo que necesitan para sobrevivir y propagarse.

¿Qué tengo que saber sobre el control de plagas?

Dado el sigilo con el que puede aparecer este problema, es interesante conocer algunos aspectos básicos sobre el control de plagas. Este tipo de servicios es básico en la sociedad en la que vivimos, ya que su principal objetivo es garantizar las condiciones de salubridad adecuadas, tanto en una vivienda como en una empresa, un restaurante o cualquier otro local. Las empresas especializadas en la erradicación y prevención de plagas cuentan con los conocimientos necesarios sobre las diferentes especies y su comportamiento para identificarlas correctamente y poner en marcha las estrategias más eficaces.

  1. Control de cualquier plaga

Estos ocupantes no deseados pueden ser de cualquier tipo: chinches, cucarachas, termitas, ratas, ratones, hormigas, avispas, palomas, etc. Como hemos comentado en otras ocasiones, los daños que provocan en un espacio no solo son materiales, sino que llegan a afectar a la salud de las personas.

Por lo tanto, es fundamental que un servicio de control de plagas cuente con la especialización precisa para tratar cualquier plaga. Esto garantiza que, al contactar con una compañía de esta clase, se tenga la certeza de que el equipo podrá eliminar por completo el problema.

  1. Identificación de las señales

Siguiendo con el punto anterior, conocer los signos que identifican una plaga es el primer paso para solucionar la situación. Por norma general, las plagas se cobijan en los recovecos más oscuros donde existe cierto grado de suciedad y humedad. En caso de empezar a notar la presencia de este tipo de invitados, lo más aconsejable es poner el problema en manos especializadas para no agravar las consecuencias.

Los profesionales son capaces de determinar de qué plaga se trata concretamente y cuál es el nivel de propagación para utilizar los productos más concretos que ofrezcan un mejor resultado. A nivel personal no se cuenta con la formación y experiencia básicas para reconocer el alcance de la plaga y cuáles han sido las causas de su aparición, así como para proceder a la eliminación de la infestación.

  1. Medidas de control de plagas

Dependiendo del tipo de plaga, será necesario recurrir a una medida concreta o a la combinación de varias. Las diferentes medidas suelen estar basadas en controles químicos, físicos o biológicos en función de las técnicas o tratamientos empleados. En cualquier caso, las técnicas fundamentales del control de plagas son:

  • Desinsectación: esta medida está orientada a conseguir la erradicación, el control y la prevención de diferentes insectos, como cucarachas, hormigas, chinches o avispas. Los productos que se utilizan son de última generación que, en combinación con otros medios, no suponen ningún peligro para la salud de las personas o las mascotas ni provocan perjuicios en el medio ambiente.
  • Desinfección: gracias a esta técnica se consiguen eliminar los microorganismos patógenos (bacterias, hongos, virus, protozoos, etc.) que transportan las plagas en su cuerpo y que se propagan tan fácilmente a las personas provocando serias enfermedades. Para ello se utilizan métodos físicos y químicos, como la pulverización, la fumigación o la nebulización.
  • Desratización: el problema de los roedores es uno de los más graves, por lo que este servicio consiste en eliminar cualquier tipo de este animal de forma efectiva.
  • Control de aves: a través de medidas físicas y químicas es posible alejar a las palomas de un espacio donde estén causando problemas de suciedad, atascos, corrosión, aparición de enfermedades, etc. Entre las soluciones que se adoptan destacan las redes de captura, los cables anti-posamiento, los productos repelentes, etc.
  • Tratamiento de madera: este tratamiento es específico para las termitas y la carcoma que pueden llegar a causar graves destrozos en un inmueble.
  1. Prevención del control de plagas

Uno de los aspectos más importantes del control de plagas son las medidas de prevención, ya que de poco sirven los tratamientos que se apliquen si no se evitan futuras infestaciones. Las empresas especializadas ofrecen los mejores métodos para prevenir la aparición de insectos y demás especies de nuevo. Aunque es cierto que ninguna medida es infalible, se puede controlar adoptando las soluciones que sean más adecuadas según el tipo de plaga y la gravedad de la situación pasada.

  1. Control de plagas obligatorio

Lejos del ámbito doméstico donde el control de plagas garantiza unas condiciones de vida óptimas, en el sector de la restauración y en las empresas, este tipo de servicios es de obligado cumplimiento. Esto significa que no solo se debe recurrir a ello cuando surge un problema puntual, sino que la gestión preventiva debe ser continua de acuerdo a lo que establece la ley. Tan solo de esta forma queda garantizado un ambiente de calidad, sin comprometer la seguridad de la sociedad.