Bajada de la procesionaria del pino

La procesionaria del pino, o también conocida científicamente como Thaumetopoea pityocampa, es una oruga que se origina en este tipo de árboles en concreto. Cuando el invierno está llegando a su fin y comienzan los primeros signos de la primavera, este insecto inicia su camino para encontrar un terreno blando donde poder enterrarse. Se puede identificar fácilmente, ya que se desplaza en grupo de forma sinuosa y formando una fila.

La especie procesionaria se encuentra siempre en las zonas de pinares, ya sea en los grandes bosques o en los parques de las zonas urbanas. Por ello, es importante estar muy atento a su presencia, sobre todo cuando se pasea por los espacios colonizados con niños o mascotas. El simple contacto con su pelo puede desencadenar en graves reacciones en la piel y si se llega a ingerir este tipo de oruga, el desenlace puede ser la muerte.

La procesionaria del pino es una oruga que sale de los árboles y que se desplaza en grupo de forma sinuosa

Fase vital de la bajada de la procesionaria del pino

Aunque varía según el clima de cada año, por norma general, la procesionaria del pino se puede encontrar entre los meses de diciembre y abril. Este tipo de orugas se alimentan de las agujas de los pinos durante la noche y duermen en nidos durante el día. Hasta llegar este estado, deben pasar por diferentes fases a lo largo de la vida, pero es en el mismo cuando tiene lugar la bajada de la procesionaria del pino, constituyendo un grave peligro para los humanos y los animales domésticos.

En esta etapa de su ciclo vital, las orugas abandonan su nido en el pino y se convierten en nómadas para buscar un sitio adecuado donde poder pasar a la siguiente fase en la que se convertirán en crisálida. Es lo que se conoce ya como la fase adulta de polilla que tiene una vida muy breve y su contacto no implica ningún peligro.

La continuidad de la especie se consigue a través de la inseminación que las polillas macho realizan en las hembras. Cada fecundación puede dar lugar hasta 300 huevos pequeños que la madre se encarga de adherir en masa a las agujas de los pinos. Un mes después, los huevos se convierten en orugas diminutas que van pasando por varias etapas de crecimiento corporal hasta que se produce de nuevo la bajada de la procesionaria del pino y se retoma el ciclo.

¿Cómo se produce la bajada de la procesionaria del pino?

Cuando tiene lugar la bajada, es muy frecuente ver una larga fila formada en algunos casos por más de 60 orugas. Dado que se trata de un insecto muy social que vive en comunidades familiares, el desplazamiento también se realiza en grupo. Su organización es muy similar a una larga procesión, donde un líder dirige los movimientos del resto.

Hasta llegar al lugar adecuado, es posible que la procesionaria del pino recorra largas distancias, de 30 o más metros, con el objetivo de encontrar un sitio idóneo para formar la crisálida. Una vez bajo tierra, permanecen un tiempo de inactividad hasta que se produce la eclosión en función de las condiciones climatológicas.

Pese a que la procesionaria se puede encontrar en cualquier tipo de pino, su presencia es más notable en las regiones más cálidas del sur de Europa y África del Norte, así como también en el Cercano Oriente. En los últimos años, el número de orugas que se desplazan ha aumentado de forma significativa, sobre todo, por el incremento de plantaciones de pinos y por la subida generalizada de las temperaturas en todo el planeta que incitan que salgan de su escondite antes de tiempo. Este último hecho deriva en que su capacidad de reproducción sea más alta e incluso que puedan surgir en nuevas áreas debido a la suavidad de los inviernos.

Normalmente, los árboles más concurridos por la procesionaria son el Pino Negro, el Pino Canario, el pino silvestre, el pino marítimo, el pino carrasco y el pino piñonero. Aunque a simple vista no se vean orugas en estas especies, los pelos que recubren su cuerpo, al ser expulsados, se pueden quedar en el entorno de los pinos, por lo que igualmente conviene adoptar las medidas de prevención necesarias.

Auque la bajada de la procesionaria del pino pueda parecer un espectáculo de la naturaleza digno de admiración, no hay que bajar la guardia y dejarse llevar por su imagen aparentemente inofensiva. Del mismo modo, bajo ningún concepto se deben tocar o eliminar los nidos, ya sea golpeándolos o quemándolos. En el caso de divisar una procesión de orugas, lo más recomendable es contactar con personal especializado en control de plagas para que tomen las medidas de control y erradicación adecuadas.

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