¿Cómo evitar plagas en invierno?

El verano es la época del año donde se produce un mayor auge de plagas: moscas, mosquitos, cucarachas… Durante los meses más calurosos, lo más habitual es encontrar diferentes insectos y otras especies en la calle, el interior de las viviendas, el campo y el jardín, aunque en invierno tampoco conviene bajar la guardia.

Plagas en invierno

Es cierto que cuando el termómetro comienza a bajar, las plagas suelen ser menos activas, pero hay que tener cuidado con los niveles de humedad y la temperatura porque pueden desencadenar en que se alojen dentro de las casas en busca de un espacio más confortable para vivir y reproducirse. La calidez de las viviendas es un reclamo irresistible para los insectos y otros animales que pueden colarse por los lugares más insospechados. Por ello, durante todo el año se deben adoptar las medidas imprescindibles para evitar invitados no deseados en el espacio doméstico.

Consejos para prevenir las plagas en el hogar

Aunque en el momento actual no se sufra ninguna infestación en la vivienda, el invierno no es sinónimo de la ausencia de este problema. Así, para evitar posibles riesgos que nunca desaparecen es fundamental considerar algunas recomendaciones preventivas:

  1. La comida siempre debe estar guardada en recipientes perfectamente herméticos que impidan la entrada de cualquier agente contaminante.
  2. La limpieza es una de las medidas que más garantías presenta, por lo que es recomendable tener recogida la casa en todo momento y retirar los restos de comida que se acumulan sobre las encimeras, la mesa o el cubo de la basura y que resultan realmente atractivos para las plagas.
  3. La desinfección y el orden también se tiene que extrapolar a las zonas menos frecuentadas por los habitantes de la casa, como por ejemplo los sótanos, los áticos o las habitaciones que se utilizan para guardar trastos. Debido al ambiente que se crea en estos espacios de concentración, humedad y suciedad, existen altas probabilidades de que se origine una infestación.
  4. Las grietas y agujeros en las paredes, ventanas, tuberías y suelos constituyen un fácil acceso para los insectos y otras plagas, por lo que es conveniente arreglarlo cuanto antes. Es importante tapar cualquier hueco que conecte la vivienda con el exterior o con los espacios donde se alojan las tuberías y el cableado eléctrico.
  5. Es aconsejable evitar las acumulaciones de agua y los altos niveles de humedad. La solución más adecuada es identificar cualquier zona donde se produzca condensación o alguna fuga para solventar el problema antes de que lleguen a la vivienda diferentes especies.
  6. En muchos hogares, se utiliza leña para calentar el espacio y si es así, lo más aconsejable es guardarla en un espacio lo más alejado posible de la casa. Asimismo, se debe elegir una zona que se encuentre a cierta altura del suelo para reducir las posibilidades de que algún insecto llegue hasta ella.
  7. En el caso de tener una chimenea en la casa, durante el tiempo que no se utilice es importante colocar una tapa para que las diferentes plagas no puedan acceder al interior a través del conducto.

Consecuencias si no se evitan las plagas en invierno

En el caso de obviar las recomendaciones anteriores, además de las molestias que originan las plagas, unas en mayor medida que otras, esta invasión puede provocar graves consecuencias en el hogar. Por ejemplo, en el caso de las cucarachas, se pueden mover por cualquier espacio contaminando los alimentos que no se encuentren protegidos adecuadamente, así como los utensilios de cocina. Si un grupo de roedores asaltan la casa, los efectos más inmediatos son los cables y la madera roídos.

Cuando se trata de proteger la casa frente a posibles plagas, nunca puede pensarse que está asegurada al 100%. Sobre todo, en invierno cuando son más frecuentes las heladas, las lluvias y los fuertes vientos, es más probable que se produzca algún contratiempo en alguna parte del inmueble que dé lugar a la llegada de una infestación.

Igual de importante es permanecer atento a algunos indicios que delatan la presencia en la casa de plagas. Si esto sucede, la opción más sensata es contactar con un equipo profesional en el control de plagas en lugar de emplear remedios caseros que pueden agravar las consecuencias y extender la infestación. El personal especializado en este sector puede identificar rápidamente los signos de unos insectos para aplicar el tratamiento más eficaz contra chinches de cama, arañas, escarabajos, termitas, hormigas, ratones, cucarachas, polillas, etc.