Control de plagas en piscinas

En los calurosos días de verano, no hay nada más refrescante que darse un chapuzón en la piscina. Muchos tienen la suerte de disfrutar de este tipo de espacios en su propia comunidad de vecinos y otros tienen que conformarse con acudir a un recinto público. En cualquier caso, se trata de un lugar para divertirse y pasar un rato agradable, ya sea solo, con la familia o con amigos.

Control de plagas en piscinas

Además de hacer un uso responsable y seguro para que el baño esté libre de incidencias, no hay que olvidar que las piscinas tampoco se libran de la presencia de algunas plagas. La responsabilidad de mantener un ambiente sano recae sobre el organismo o persona que gestione el espacio, cumpliendo con la legislación vigente: el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas. Es posible que en las diferentes comunidades autónomas se establezcan otras normativas de obligado cumplimiento como complemento de este Real Decreto.

La norma que aplica a nivel estatal establece una serie de controles para garantizar que los niveles de humedad, temperatura y otros parámetros sean los adecuados, derivando así en una calidad óptima de la piscina.

Plagas más comunes en piscinas

Todos estamos acostumbrados a la presencia de avispas en las piscinas, mucho más aún cerca del agua. Sin embargo, esta no es la única plaga que se puede encontrar en estos espacios. Otras especies bastante habituales son los mosquitos, las hormigas, las moscas, los hongos e incluso en zonas muy descuidadas, también es posible encontrar ratas y ratones.

Como hemos hablado en otras ocasiones, la humedad y las altas temperaturas conforman el ambiente perfecto para la aparición de plagas, por lo que resulta obvio que las piscinas son uno de los sitios preferidos por los insectos y otras clases de animales nocivos para la salud. Como consecuencia, es necesario extremar las precauciones durante la época estival, sobre todo en las zonas acuáticas y en los espacios con vegetación.

Las avispas son una de las plagas más comunes en piscinas y también las más peligrosas. Aunque es normal ponerse nervioso cuando alguna revoletea cerca, lo cierto es que únicamente atacan cuando se sienten amenazadas. Es muy frecuente encontrarlas sobrevolando el agua o cerca de las plantas y flores, por lo que conviene tener cuidado al andar descalzo para no pisar ninguna y llevarse una picadura especialmente dolorosa. En el mejor de los casos, el picotazo únicamente provoca una erupción en la piel con picor y enrojecimiento, aunque si se trata de una persona alérgica, es preciso acudir a los servicios de emergencias cuanto antes para evitar consecuencias más graves.

Respecto al resto de plagas que suelen encontrarse en las piscinas, el nivel de riesgo que pueden causar en la salud de los bañistas es menor. A pesar de ello, conviene no perder de vista las picaduras de los mosquitos y algunos tipos de hormigas que pueden llegar a ocasionar importantes irritaciones, así como el gran contagio de los hongos.

Prevención de plagas en piscinas

Para evitar que las plagas se conviertan en un problema en las piscinas, la solución más eficaz es mantenerlas en las condiciones higiénicas adecuadas. Además de cumplir con lo que establece la ley, es fundamental eliminar cualquier estancamiento de agua sucia que se encuentre en el espacio. Por parte de los usuarios, estos también deben poner su granito de arena y procurar comer siempre en los espacios habilitados para ello, fuera del césped, ya que los alimentos son una fuerte atracción para las plagas.

Dado que en las piscinas suele haber árboles y otra vegetación para crear sombra, es aconsejable vigilar estas plantas de forma periódica y mantenerlas en buenas condiciones para controlar la proliferación de insectos.

En otras situaciones en las que la prevención y las medidas ordinarias no son suficientes, es necesario recurrir a los servicios de una empresa especializada para tratar el problema de las plagas. Se debe elegir siempre una compañía que cuente con la acreditación oficial y cuyo personal esté certificado para llevar a cabo dichos trabajos.

Las empresas de control de plagas en piscinas se encargan de aplicar los tratamientos adecuados para eliminar hongos y bacterias, roedores, avispas, mosquitos, etc. Además de erradicar las diferentes especies, los servicios también están enfocados a controlar el desarrollo de estos organismos y prevenir que vuelvan a aparecer constituyendo un riesgo tanto para la salud de los bañistas como para la economía del espacio.

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