Enfermedades transmitidas por alimentos

Durante la época estival, son bastante frecuentes las noticias de personas que han contraído alguna enfermedad por la ingesta de alimentos en mal estado. Es lo que se conoce como intoxicaciones alimentarias, infecciones transmitidas por alimentos o ETAs y que constituyen un importante problema de salud pública no solo a nivel nacional, sino en todo el mundo.

Prevención y síntomas de un envenenamiento alimentario

Un gran porcentaje de la comida que consumimos a diario alberga diferentes agentes patógenos que, si no mueren antes de comerla, llegan a alcanzar el organismo ocasionando diferentes patologías. En el mejor de los casos, los síntomas suelen ser leves, aunque en ciertas ocasiones supone un grave riesgo y un verdadero problema de salud. Dado que, por norma general, las bacterias y los virus no se pueden detectar a simple vista, los consumidores no pueden evitar este tipo de contagio.

Síntomas de las intoxicaciones alimentarias 

La mayoría de las enfermedades transmitidas por alimentos se producen de repente y sus síntomas no suelen durar mucho tiempo. Una de las manifestaciones que más se repite en estos casos son los trastornos gastrointestinales que se presentan en forma de dolor abdominal, vómitos, diarreas o fiebre.

Después de haber ingerido algún alimento sospechoso, si se aprecia alguna de estas afecciones es fundamental estar atento a la evolución. En algunos supuestos puede derivar en enfermedades más graves, e incluso la muerte

Enfermedades más comunes transmitidas por alimentos

  • Salmonella: aunque tradicionalmente esta enfermedad se asocia con el huevo, lo cierto es que también se puede contagiar a través de las carnes y los pescados crudos. Los síntomas son dolor de cabeza, fiebre, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea y deshidratación, que suelen durar una semana aproximadamente. Para evitar la salmonella, lo más recomendable es cocinar adecuadamente los alimentos, ya que las altas temperaturas provocan su desaparición, así como mantener la cocina en perfectas condiciones de higiene para evitar la contaminación cruzada entre alimentos.
  • Listeria: esta enfermedad transmitida por alimentos se produce por la bacteria del mismo nombre. Los trastornos en el organismo son fiebre, dolores musculares, diarrea y otros más graves, como convulsiones, cefaleas intensas, pérdida de equilibrio e incluso abortos en mujeres embarazadas o la muerte. El porcentaje de este tipo de infección es relativamente bajo, aunque las consecuencias que puede llegar a causar la convierten en una enfermedad de alto riesgo.
  • Coli: la bacteria que se encuentra detrás de esta intoxicación provoca diarreas agudas, fiebre, fallos renales, pérdida de apetito, dolor de cabeza, etc. La mayoría de las cepas no desencadenan ninguna enfermedad, pero no sucede lo mismo con otras transmitidas por alimentos. Entre ellos se encuentra la carne de vacuno, sobre todo, cuando se consume medio cruda; aunque también se puede transmitir a través de la lechuga o el salami. Es importante tener en cuenta que el E. Coli también se puede contagiar de unas personas a otras.
  • Campilobacteriosis: este es uno de los principales motivos que causan la mayoría de los casos de gastroenteritis. Además de ello, los pacientes suelen tener otros síntomas, como fiebre, dolor abdominal o calambres durante una semana. Se contagia fundamentalmente por el consumo de leche sin pasteurizar, carnes crudas y agua contaminada. Pese a que suele ser una afección leve, si se produce algún tipo de complicación, es probable que la persona afectada desarrolle meningitis, artritis o infección en el tracto urinario.
  • Bacillus cereus: esta enfermedad no es demasiado conocida, pero teniendo en cuenta los alimentos que la transmiten, merece una mención especial. Al igual que otras infecciones, los primeros síntomas también son diarrea aguda, vómitos y dolor en el abdomen. Estas molestias suelen durar alrededor de 24 horas después de haber consumido vegetales, pescados, arroz, leche, pasta o ques

¿Por qué se contaminan los alimentos?

Este tipo de enfermedades tienen su origen en la contaminación de los alimentos que se ingieren. Lo más habitual es que los organismos patógenos lleguen a la comida durante su tratamiento y procesamiento. Esto, unido a que no se cocinen bien posteriormente, desencadena todo tipo de infecciones en los usuarios.

Sin embargo, los alimentos también se pueden contaminar por otros motivos:

  • Si en la cocina no se adoptan las medidas de almacenamiento adecuadas de los alimentos en cuanto a la temperatura y humedad, es probable que se produzca un desarrollo de microbios en la comida. Esto se puede evitar si se siguen las indicaciones precisas en relación a guardar los productos en la nevera o en el congelador.
  • La falta de higiene en las manos de quienes manipulan los alimentos también es otra causa que provoca la contaminación de los alimentos. Por ello, en los restaurantes, empresas de alimentación, hospitales, etc., es imprescindible que se preste una especial atención a las normas de higiene.
  • Otra causa son las infestaciones que se producen por la presencia de plagas, sobre todo cucarachas y roedores, en las instalaciones donde se almacenan y se procesan los alimentos. Esto supone un elevado riesgo para la salud de las personas, ya que este tipo de especies son capaces de extender enfermedades muy dañinas para el organismo.
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