Las plagas más comunes en los jardines y sus consecuencias

Conseguir que un jardín luzca resplandeciente conlleva un arduo trabajo previo. Por ello, ver las plantas que lo conforman arruinadas por alguna de las múltiples plagas más comunes es algo desolador. En la mayoría de las ocasiones, este tipo de desastres se producen de forma inmediata e inesperada y muy pocas veces se pueden predecir los efectos.

Conoce cuales son las plagas más comunes en los jardines y sus consecuencias

Aunque a menudo se suelen asociar las plagas de insectos a las viviendas, edificios o establecimientos, no podemos perder de vista que los espacios exteriores también son susceptibles de ser infectados por alguna o varias especies. Aquí se encuentra la importancia de llevar un control adecuado de las plagas en el jardín a través de la adopción de medidas naturales que actúen de forma preventiva.

Principales plagas en los jardines

  • Pulgones: estos pequeños insectos, conocidos como afídidos o áfidos, son una de las plagas más destructivas que se pueden encontrar en cualquier huerto. Actúan en grupo y pueden llegar a formar enormes colonias para causar auténticos estragos en todos los tipos de plantas, ya que se alimentan de savia independientemente de su procedencia. A esto se suma la toxicidad que contiene su saliva que incrementa aún más la gravedad de los daños.
  • Típulas: se trata de unos insectos muy similares a los mosquitos. La peor consecuencia que puede provocar esta plaga es el deterioro de las raíces de las plantas debido a que la materia putrefacta constituye la base de su alimentación.
  • Babosas y caracoles: suele ser bastante extraño que un jardín se libre de esta plaga. Estas especies animales invertebradas se mueven sobre todo por la noche, provocando importantes daños en el follaje, las raíces, los tallos y los bulbos de los vegetales a una velocidad asombrosa. Esto se explica porque comen fundamentalmente grandes trozos de hojas.
  • Moscas blancas: la acción de este pequeño insecto se basa en alimentarse de la savia de las plantas, reduciendo así que crezcan en condiciones normales. Para localizarlas es necesario mirar en el revés de las hojas, ya sean de berenjenas, pepinos, flores, etc.
  • Arañas rojas: al igual que en la mayoría del resto de plagas, las arañas rojas también se alimentan de la savia. Suponen un grave peligro para el jardín cuando atacan en grupo, ya que entre todas forman una telaraña de color blanco en las hojas y los tallos para protegerse de los depredadores y poder atacar a sus anchas.
  • Cochinillas: el diminuto tamaño de esta plaga posibilita que se puedan enroscar sobre sí mismas para protegerse, aunque gracias a su color negro u oscuro son fácilmente identificables. Su objetivo es comerse las hojas y los tallos de las plantas que no están bien nutridas.
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