Limpieza y desinfección de depósitos de agua potable

Cuando se habla de agua potable, entendemos que es apta para el consumo humano y que no implica ningún riesgo de contagio de cualquier enfermedad. Para que en el ámbito doméstico podamos disfrutar de este bien de primera necesidad simplemente abriendo el grifo, es necesario construir un entramado de suministro que, por norma general, está formado por un conjunto de tuberías, un depósito de acumulación y un sistema de aporte de agua.

Limpieza y desinfección de depósitos de agua potable

Es preciso indicar que ninguna instalación de agua está exenta de reunir las condiciones idóneas para que se desarrollen diferentes bacterias nocivas para la salud, como puede ser la legionella. Por ello, es fundamental realizar una limpieza y desinfección periódicas de los depósitos de agua potable de acuerdo al Real Decreto 140/2003 a través del cual se fijan los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.

Proceso para limpiar y desinfectar los depósitos de agua fría

Aparte de cumplir la normativa, el objetivo primordial de este trabajo es proteger la salud de las personas gracias al mantenimiento de unas condiciones óptimas del agua, basadas en la calidad y salubridad. Así, la limpieza y desinfección de depósitos de agua potable se debe realizar como mínimo una vez al año y consiste en:

  1. Desocupar el depósito de agua. El vaciado puede ser total o parcial dependiendo del nivel de suciedad y de las características del tanque.
  2. Retirar cualquier tipo de sedimento e incrustación del fondo y de las paredes del depósito. Para ello se suele utilizar un cepillo duro, agua y algún tipo de desinfectante, como por ejemplo el hipoclorito sódico que se debe aplicar durante media hora antes de aclarar.
  3. Durante la limpieza del depósito de agua potable también es necesario realizar una revisión de la superficie para comprobar si existe alguna grieta o desperfecto.
  4. Aclarar todo el aljibe con agua a presión y volver a llenarlo.

Una vez que se ha realizado todo el proceso de limpieza y desinfección del depósito de agua potable, hay que analizar que el agua se adapta a los niveles de calidad que establece la normativa respecto a la potabilidad. Además, siempre se deben utilizar productos que estén autorizados por el Ministerio de Sanidad para su uso en este tipo de agua.