Plagas en supermercados

El control de plagas en los supermercados es fundamental debido, sobre todo, a los productos de consumo humano que se manipulan en este tipo de establecimientos. Si no se llevan a cabo las acciones preventivas y de erradicación adecuadas, una infestación puede originar rápidamente un grave problema de salud, sin olvidar la mala imagen que se crea en el negocio y las pérdidas económicas que van asociadas.

En las tiendas se almacena una gran cantidad de productos que llegan después de haber atravesado una larga cadena de suministro. Dadas estas circunstancias, es bastante sencillo que se produzca el contagio y la propagación de todo tipo de plagas de unos lugares a otros.

Por ello, la prevención de plagas debe ser una prioridad absoluta para los supermercados. En este sentido, se deben realizar inspecciones periódicas de las instalaciones, ya que cualquier rincón es susceptible de ser conquistado por las plagas. Conviene prestar una especial atención a aquellas zonas que tienen unos niveles de humedad más altos, así como a las áreas donde la temperatura suele ser superior. Estas dos condiciones crean el escenario perfecto para que los insectos y otras especies se acomoden y se reproduzcan fácilmente.

La presencia de plagas puede ocasionar graves problemas que van más allá de una simple molestia. A través de la orina y las heces se transmiten diferentes patógenos perjudiciales para la salud, aunque los restos de piel que van soltando también son el desencadenante de muchas afecciones respiratorias. Tampoco se pueden olvidar las reacciones en la piel que provocan algunas especies u otro tipo de trastornos alérgicos.

Roedores

En los supermercados, al igual que en los restaurantes, es bastante habitual ver ratas o ratones pululando por los diferentes espacios. En este tipo de establecimientos se almacena una gran cantidad de alimentos, por lo que estas plagas acuden a ellos en busca de comida. Además de las múltiples enfermedades que pueden transmitir a través de su orina o excrementos, así como por una mordedura, hay que destacar que estos animales también causan importantes perjuicios en las estructuras de los edificios, la maquinaria, las instalaciones eléctricas, etc.

Los signos más evidentes de la presencia de roedores son restos de excrementos, productos mordidos, manchas de orina y los sonidos característicos de sus patas. Ante el mínimo indicio de esta plaga, conviene contactar lo antes posible con una empresa de control de plagas para poner en marcha las medidas de erradicación adecuadas.

Cucarachas

Esta es otra de las plagas más comunes en los supermercados. Su capacidad para esconderse en los lugares más recónditos y su facilidad para reproducirse hacen que las cucarachas sean unos de los insectos más difíciles de eliminar. A diferencia de otras plagas, las cucarachas se caracterizan por ser bastante visibles, es decir, si hay una infestación en un establecimiento se puede ver a simple vista cómo se mueven de un lugar a otro.

Al igual que los roedores, las cucarachas también son especies portadoras de graves enfermedades. Además de los excrementos y las secreciones que produce su cuerpo, a través de la saliva pueden transmitir multitud de bacterias. De hecho, si se sospecha que un alimento ha entrado en contacto con esta plaga, es recomendable desecharlo para evitar problemas de salud.

Moscas

Aunque habitualmente estamos acostumbrados a ver revolotear algunas moscas sobre la comida en verano, lo cierto es que, si esta plaga aparece en un supermercado, el problema puede llegar a ser mayúsculo. Por norma general, estos insectos voladores aparecen cuando algún alimento se ha echado a perder o se encuentra en mal estado. Si esto sucede, las moscas pueden contaminar rápidamente otros que se encuentren con una buena calidad después de haber ingerido sustancias corrompidas.

En otras situaciones, las moscas también se suelen sentir atraídas por los olores que se concentran en los establecimientos. A pesar de ello, esta plaga es capaz de transportar una gran variedad de agentes patógenos que causan diferentes enfermedades en las personas, por lo que es fundamental controlar el riesgo que las moscas pueden causar en la venta de alimentos y otros productos.

Recomendaciones para evitar plagas en los supermercado

Además de contratar los servicios de una empresa especializada cuando se observen los primeros indicios de una plaga, también se pueden adoptar otra serie de medidas:

La fruta, la verdura y otros productos perecederos no se deben dejar en la tienda más tiempo del que se encuentren en perfectas condiciones. Retirar las piezas que se hayan podrido es básico para evitar que aparezcan insectos de todo tipo.

  • Es necesario inspeccionar que los productos envasados no están abiertos o presentan alguna clase de daño.
  • La limpieza del supermercado debe ser continua para alejar a las plagas, así como evitar dejar restos de basura en los almacenes. Lo más recomendable es tirar los residuos a diario.