Hormigas en viviendas particulares

Las plagas de hormigas son una de las más molestas que existen, independientemente del lugar que invadan, aunque en las casas particulares esta invasión causa un mayor perjuicio. Por norma general, estos insectos conforman grandes grupos y su presencia en las viviendas se hace especialmente notable en las cocinas, ya sea en los armarios donde la comida está guardada o recorriendo el suelo o las paredes.

Aunque esta plaga no está asociada a graves enfermedades, el hecho de que las hormigas lo invadan todo provoca una complicación de la higiene en cierto modo. Desde su origen, han conseguido adaptarse a cualquier situación y como ya se sabe, conviven en comunidades que pueden oscilar en número entre cientos y miles.

El principal objetivo de las hormigas en el interior de una casa es recolectar comida. Esta tarea corresponde a las denominadas obreras que se encargan de recoger todo el alimento posible durante el verano para que toda la colonia pueda subsistir durante el largo invierno.

Aunque en muchas ocasiones parezca increíble todo el camino que recorren sin perderse desde su nido hasta el punto donde se encuentra la comida, hay que explicar que cuando uno de estos insectos localiza un núcleo de reservas, al volver a su escondite va dejando un rastro de una sustancia química denominada feromona de reclutamiento para indicar al resto del grupo dónde se encuentra exactamente el alimento.

¿Cómo eliminar las plagas de hormigas?

Aunque muchas personas optan por atajar este problema por su propia cuenta utilizando remedios caseros o productos no profesionales, lo más aconsejable es contar con los servicios de una empresa especializada en desinsectación para que realice la erradicación, junto con un control y prevención de las hormigas.

En estos casos, la solución más eficaz es utilizar productos respetuosos con la salud de las personas y animales que viven en la vivienda y al mismo tiempo controlar las zonas donde se almacena la comida.

Una de las técnicas que mejor funcionan es la colocación de cebos de insecticida para que las hormigas los recojan como si fuera alimento y al llegar al hormiguero actúe al resto de miembros de la colonia. No obstante, junto con este método también es aconsejable aplicar un producto específico para crear una barrera en la cocina.

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