El control de plagas adquiere una importancia superior en las comunidades de propietarios. Este tipo de edificios cuentan en ocasiones con la presencia de indeseables vecinos, que se hace aún más notoria en determinadas épocas del año. Las especies más comunes son las cucarachas y los roedores, aunque otros tipos como las avispas, las hormigas, las termitas y las palomas también son recurrentes.

Dentro de los bloques de viviendas, entre las zonas donde se suele encontrar el foco están los contadores eléctricos, los patios exteriores, los ascensores, las tuberías, los cuartos de basuras, el espacio de las calderas y en general cualquier lugar que se encuentre alejado del paso de los vecinos en el que puedan asentarse y encontrar alimento. Debido a que en estos espacios no suele haber comida, las plagas no permanecen inmóviles en los mismos, sino que finalmente terminan desplazándose hacia las cocinas y los cuartos de baño de las propias casas.
¿Por qué aparecen las plagas en las comunidades de vecinos?
La presencia habitual de plagas en los edificios de viviendas suele deberse a una escasa e inadecuada prevención, así como un mantenimiento incorrecto de las instalaciones que deriva en que los insectos y otro tipo de animales proliferen y terminen estableciéndose en la comunidad.
Los problemas más graves aparecen cuando no se realiza un control de plagas en el primer momento en el que se detecta la presencia de alguna de ellas. Si esto ocurre, la reproducción descontrolada y la infestación de todas las viviendas está más que asegurada.
Tan solo hay que fijarse en cómo las cucarachas pueden acceder a través de cualquier ranura, por reducida que sea, o cómo los ratones tienen la capacidad de entrar a los pisos a través del alcantarillado pasando por las bajantes. A esta facilidad de muchas plagas para colarse por cualquier recoveco se suma el grave problema de algunas especies que pueden llegar a las viviendas a través de la compra e instalarse en el inmueble sin ninguna dificultad, como es el caso de las cucarachas denominadas alemanas.
Con mayor probabilidad es más sencillo vigilar las plagas en una casa, pero en una comunidad de propietarios, el control debe correr a cargo de una empresa especializada, ya que existen muchas más zonas donde se pueden alojar, como el patio, el jardín, el ascensor, el garaje, etc.
Además, es importante destacar que en un edificio de viviendas resulta más complicado mantener en perfecto estado de higiene cualquier rincón en todo momento. Por lo tanto, las infestaciones se producen sobre todo en aquellas zonas que se encuentren más sucias y para prevenirlo, conviene hacer más hincapié en una correcta gestión de la basura, arreglar cuanto antes los desperfectos que aparezcan en los elementos comunes, mantener cuidado el césped o las plantas del jardín, etc.
Otra cuestión que explica por qué aparecen plagas en las comunidades de propietarios con mayor frecuencia hace referencia a la facilidad que encuentran para pasar de una vivienda a otra. Si es en uno de los pisos donde se origina el problema, no pasará demasiado tiempo hasta que el resto se contamine también a través de las paredes, agujeros, conductos…
Tratamientos en las comunidades de propietarios para erradicar plagas
Nadie puede negar que las plagas son uno de los problemas más molestos y desagradables que pueden aparecer en un edificio de viviendas. Incluso cuando llega el momento de su erradicación, la incomodidad también es notable, ya que en muchos casos es necesario desalojar el inmueble o no hacer uso durante unos días de las zonas comunes.
Cuando no sea posible evitar esta situación, la responsabilidad para eliminar las plagas en la comunidad de propietarios recae directamente sobre la misma y no en una única vivienda, excepto cuando se demuestre que el foco de la infestación se encuentra efectivamente en la misma.
Así, las medidas que se deben adoptar tanto para prevenir como para erradicar las plagas son:
- Preventivas: están dirigidas a mantener las instalaciones en unas condiciones higiénico sanitarias adecuadas para evitar la aparición de focos que favorezcan el desarrollo de la plaga.
- Estructurales: consisten en colocar barreras que impidan el acceso a través de grietas, agujeros…, así como evitar que tengan paso libre a los alimentos.
- Tratamientos: se basa en la aplicación de métodos físicos, químicos o ambos para erradicar la plaga y evitar que se vuelva a repetir la infestación.
Teniendo en cuenta que el principal motivo por el que las plagas son tan comunes en las comunidades de propietarios es la falta de previsión, es necesaria la contratación de un servicio adecuado permanente que se encargue del control y mantenimiento para evitar la aparición de estas especies tan molestas para los vecinos y la estructura del edificio.
A la hora de contratar una empresa adecuada de control de plagas es necesario tener en cuenta lo siguiente:
- La compañía debe estar inscrita en el ROESB (Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas).
- Tiene que contar con un programa de control de plagas que incluya diagnosis previa, protocolo con las medidas de prevención o control a aplicar y calendario de actuaciones.
- Los productos que utilice deben estar inscritos y autorizados por el Ministerio de Sanidad.
- Contar con personal técnico cualificado en posesión del carnet de aplicador DDD.