Limpieza de sistemas de extracción de humos en cocinas

Las cocinas industriales, como por ejemplo las de bares, hoteles, hospitales, etc., al igual que las del ámbito doméstico, incluyen un sistema de extracción de humos. Sin embargo, debido a que su uso es mayor, la limpieza de la campana extractora, los conductos y otras partes del conjunto es fundamental para evitar muchos problemas.

Limpieza de sistemas de extracción de humos para cocinas industriales

Estos sistemas se encargan de evacuar el humo, el vapor y el olor que se genera durante la preparación de la comida. Es obvio que todos estos residuos desaparecen del ambiente pero como consecuencia, la grasa se va almacenando en las superficies del extractor de humos. En el caso de que no se realice la limpieza periódica adecuada, esta grasa puede ser el origen de un incendio, ya que es muy inflamable y el fuego se puede propagar fácilmente por los conductos.

Con la limpieza de los sistemas de extracción no sólo se reduce el riesgo de incendio o se eliminan los malos olores, sino que además también supone un ahorro de energía en su funcionamiento y lo que es más importante, evita la aparición de ciertas plagas que buscan su alimento en la grasa acumulada.

¿Cómo es el proceso de limpieza de los sistemas de extracción de humos?

Una de las normas que regula este proceso es el Decreto 31/2003 de la Comunidad de Madrid donde se especifica que “las campanas extractoras, con superficie mayor de 2 metros cuadrados, situadas sobre las zonas donde se realice algún proceso de cocinado, deben disponer de sistema de extinción automática adecuado a la posible acumulación en la misma de grasas y depósitos en general. Se deben someter a limpieza periódica con una frecuencia mínima de dos veces al año”.

Así, es preciso llevar a cabo un trabajo de desengrase y limpieza tanto en los conductos como en las máquinas del sistema. En el caso de los extractores es necesario acceder a su interior para realizar una limpieza en profundidad y posteriormente una comprobación técnica para verificar que se encuentra en buen estado. En cuanto a los conductos y la campana de extracción se retiran los filtros de retención de grasas; se limpia el interior del plenum y la campana, así como el interior de los conductos; y se procede a la realización de desagües y registros de limpieza en las vías si fuera necesario.

Para ello se utiliza una maquinaria específica en limpieza de sistemas de extracción (caladora para apertura de registros, limpiadora de conductos verticales y horizontales, aspirador de agua, generador de espuma activa e hidrolimpiadora).

En este tipo de tareas es importante contratar los servicios de una empresa especializada, ya que la misma remitirá un certificado después de realizar el trabajo donde quede reflejado el antes y el después del sistema.